Barata decepción
El día de ayer fue realmente expectante para todos aquéllos que pensamos que el hecho de que una organización mafiosa nos dé unas migajas a cambio de arrasar nuestro status de hombres (medianamente) libres es una pésima noticia. Me imaginaba un jefe de la oposición que, haciendo de honesto representante de una buena parte de los españoles (quizás sociológicamente la más amplia), transmitiera a Zapateen la opción de la ley para todos en la Constitución, la radical carencia de resultados del crimen, el amor a la libertad y a la verdad y el rotundo enfrentamiento con esa nueva o vieja manifestación de una ilimitada egolatría que es la ingeniería social. En todos los bitmedia (desterré ya los de papel y los hercianos) se recogió no sin cierta ansiedad la reunión en la Guarida prevista para hoy. ¿Qué podíamos esperar de ella? Pues, siendo optimistas y confiados, lo antedicho. Ah de los deseos...Seguramente la situación que arrastramos nos haga especialmente fantasiosos a los que la contemplamos con horror. La realidad nos pone en el sitio que a lo peor nos merecemos y da la medida de los individuos que nos gobiernan: oscila entre trileros y
bobos.No conozco personalmente a Zapateen. Quizás esa caída de ojos levante irrefrenables deseos infinitos de paz a sus interlocutores, pero imaginaba que el dirigente del único partido que nos representa más mal que bien estaría templado y encastado como requería la ocasión, pero da la sensación de que los fantasmas familiares han vuelto a revolotear por los impresionables y frágiles yermos del qué dirán. Una izquierda semejante a un ombligo insaciable, una derecha con síndrome de Estocolmo...
Seguramente sea hora de ir cuidando el jardín, como dijo Santiago de Mora, Marqués de Tamarón, en una lejana entrevista.
La noticia del siglo, más o menos
A estas alturas ya se han producido dos comunicados de los Tribales del Ataun perdonándonos la vida y derrochando su acostumbrada magnanimidad. Entiendo que a primera vista los aspectos emotivos del regalo nos lleven a considerarlo un hito en el devenir de esta tierra, pero un examen más detallado pone de manifiesto aspectos realmente inquietantes, cuando no insultantes para la lucidez de los españoles (suponiendo que quede rastro de tal cosa, algo harto dudoso). Una de las palabras ectoplásmicas del comunicado es "democracia". De acuerdo a la trayectoria de la mafia del Goierri, su concepto de qué es o deja de ser democracia resulta inquietante. ¿Ésta incluye el respeto y la asunción de posturas que no comulgan con sus mistificaciones? Ateniéndonos a los hechos que jalonan su trayectoria desde 1959, y sin entrar en las arenas movedizas del juicio de intenciones, todo comentario parece que está de más.
Tras nombrarse a sí mismos juez, parte y tutela del proceso, se me ocurren unas cuantas preguntas. Uno de sus objetivos declarados es, por ejemplo, la anexión de Navarra. Si ésta se niega a ser engullida en la tribu ¿con qué calzador se consigue ahormar ese zapato? ¿Que hacemos con esa mayoría de navarros que votan a UPN-PP? ¿Que extraña concepción de democracia es aquélla que consiste en llevar a cabo los deseos del más capacitado para amedrentar?
Más allá de las apariencias no es una buena noticia. La absurda idea de que enmascarar, disfrazar, sublimar o edulcorar toda manifestación de una tensión es paz nos sume en el mundo pueril en que nadamos. La paz no consiste en rendirse a quien nos perjudica cumpliendo sus deseos con la esperanza de que deje de perjudicarnos. Eso es rendición, y la aparente paz que manifiesta es engañosa: la tensión no desaparece. La paz con quien nos perjudica pasa por que éste deje de hacerlo al asumir nuestro propio ámbito de libertad, nuestro albedrío al tiempo que el suyo. Me extraña que una ola de bondad y consideración les haya hecho cambiar tan radicalmente de pareceres.
Dos (o tres) posdatas para varias lumbreras que dudo lean este log. Una para alguien que tiene a gala mostrarnos sus muchas carencias desde la página 3 de "El Mundo". Arrasado por la misma pulsión masoquista de siempre hoy he vuelto a leerle: hablaba... de paz, naturalmente. Nunca tuvo tanta razón aquél que dijo que mientras algunos (pocos) hablan para expresar su sabiduría otros (muchos) lo hacen para mostrar su inanidad. Si callara le cabría al menos el beneficio de la duda.
La segunda posdata es para otro de mis personajes favoritos junto a Simancas, ese teddybear que juega a ser mayor. Se trata de Gaspar. Su generoso concepto de democracia ha hecho que le faltara tiempo para declarar la necesidad de la derogación de la Ley de Partidos que ilegalizó a Batasuna. Seguramente sabe que aquélla ley demostró que era una mera manifestación funcional de ETA. Ya que imagino que a Gaspar, como a todo el inframundo izquierdista, ETA siempre les ha parecido de los suyos (brutos, pero nuestros) por lo que le propongo el juego de las "concepciones democráticas particulares": imaginemos por un momento un partido político de extrema derecha que funciona como herramienta de una organización terrorista cuyos objetivos consisten en impedir cualquier tipo de descentralización de la estructura administrativa del estado y el acceso al poder de ninguna clase de socialismo. El objetivo del juego es intentar imaginar a Gaspar pidiendo la legalización de dicho partido en base a la libertad de expresión y de manifestación de voluntades políticas en democracia.
En el trabajo he tenido la oportunidad de escuchar la opinión de la gente al respecto, y debo confesar que mi confianza en la salud de los españoles y en su amplitud de criterios se viene abajo. El gregarismo corroe las conciencias y no se oyen sino los ecos de los eslóganes oficiales.
Una última pd. Alto el fuego es una expresión apropiada para una guerra entre dos bandos. Afortunadamente para ETA nosotros no estamos en guerra contra nadie, nos limitamos a perseguir a delincuentes cumpliendo la ley, actitud que para los terroristas ha resultado provechosa y su buen jugo le han sacado. Las leyes que rigen la guerra se andan con menos escrúpulos, y si nos hubiésemos atenido a ellas su esperanza de vida no pasaría de pocas semanas.
Diviértanse.